Édgar Amador Zamora durante su comparecencia ante la Cámara de Diputados por el Paquete Económico 2027La comparecencia de Édgar Amador Zamora abrió la revisión legislativa del Paquete Económico 2027.

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, compareció el 30 de septiembre de 2026 ante el pleno de la Cámara de Diputados, en el Palacio Legislativo de San Lázaro, para la glosa del Segundo Informe de Gobierno y la revisión del Paquete Económico 2027 México. En su exposición defendió una ruta basada en elevar la recaudación, mantener la inversión pública y preservar los programas sociales, con una previsión de crecimiento económico de entre 1.5% y 2.5% para 2027.

La comparecencia ocurrió tres semanas después de que Hacienda entregó formalmente al Congreso los Criterios Generales de Política Económica, la iniciativa de Ley de Ingresos, el Proyecto de Presupuesto de Egresos y la Miscelánea Fiscal. Por eso, el mensaje del funcionario no fue sólo una presentación de resultados: también funcionó como una defensa política y técnica de los supuestos que sostienen el presupuesto del próximo año.

En breve

  • Hacienda prevé que el PIB crezca entre 1.5% y 2.5% en 2027 y que los ingresos tributarios alcancen 15.9% del PIB.
  • La inversión física presupuestaria se plantea en 2.6% del PIB, con recursos para trenes, carreteras, caminos, infraestructura hidráulica y energética.
  • La oposición cuestionó el costo financiero de la deuda, estimado por legisladores en más de 1.57 billones de pesos, además de la capacidad de cumplir las metas de recaudación e infraestructura.

La ruta de Hacienda: recaudar más sin una reforma fiscal

Uno de los argumentos centrales de Amador Zamora fue que el Gobierno federal puede aumentar los ingresos tributarios mediante una mejor fiscalización y el cumplimiento de las obligaciones existentes, sin presentar una reforma fiscal general. El secretario sostuvo que la recaudación asociada a bebidas azucaradas alcanzó 47 mil 300 millones de pesos durante 2026 y que, al cierre de ese año, los ingresos tributarios podrían aumentar 0.7 puntos porcentuales del PIB.

Ese dato debe leerse con cuidado. Los 47 mil 300 millones de pesos corresponden a la recaudación reportada para 2026; no representan, por sí solos, una partida de gasto ni el monto que automáticamente financiará un programa específico en 2027. La apuesta presupuestaria es más amplia: el Paquete Económico entregado el 8 de septiembre plantea que los ingresos tributarios lleguen a un máximo histórico equivalente a 15.9% del PIB, impulsados por medidas de fiscalización, combate a la evasión y fortalecimiento de la administración tributaria.

La primera prueba para las comisiones legislativas será determinar cuánto de ese incremento depende de una expansión real de la economía y cuánto de mejoras administrativas. Si el crecimiento queda por debajo del escenario oficial, la recaudación podría no alcanzar para sostener el nivel de gasto previsto sin recurrir a más deuda o a ajustes durante el ejercicio.

Matriz de compromisos: qué prometió Hacienda y cómo se respalda

  • Crecimiento económico: Hacienda proyecta un avance del PIB de entre 1.5% y 2.5% en 2027. El supuesto se vincula con una mayor contribución del consumo, la inversión pública y privada y el sector externo. La revisión deberá contrastarlo con los pronósticos disponibles de organismos y analistas.
  • Inversión física: el proyecto contempla 2.6% del PIB, equivalente a alrededor de 1.03 billones de pesos según el desglose difundido del paquete. Los destinos señalados incluyen nuevos trenes, carreteras y caminos, obras hidráulicas, infraestructura energética y otros proyectos estratégicos.
  • Programas prioritarios: Hacienda reportó una bolsa conjunta de 1.0254 billones de pesos. Dentro de ella aparecen 543.5 mil millones para la Pensión de Adultos Mayores, 37.4 mil millones para la pensión de personas con discapacidad permanente, 5 mil millones para Salud Casa por Casa y 210.6 mil millones para programas y becas educativas.
  • Salud e infraestructura hospitalaria: en la glosa, el secretario mencionó inversiones por 24 mil millones de pesos orientadas a nuevas instalaciones hospitalarias. La tarea legislativa será identificar en el proyecto de presupuesto qué dependencias, programas y calendarios de obra respaldan ese anuncio y cómo se relaciona con el gasto sectorial de 2027.
  • Disciplina fiscal: el Gobierno busca reducir los requerimientos financieros del sector público y mantener una trayectoria que, según la documentación hacendaria, obliga a revisar el gasto no prioritario y la inversión en los años siguientes. El paquete prevé que la inversión física sea una variable relevante para alcanzar los objetivos de déficit.

El punto crítico: la deuda compite con el gasto productivo

La principal objeción de las bancadas opositoras no se concentró únicamente en el monto de la deuda, sino en la composición del gasto. El priista Yerico Abramo Masso pidió revisar la relación entre ingresos, egresos y pago de intereses. Patricia Flores Elizondo, de Movimiento Ciudadano, advirtió que el costo financiero superará 1.57 billones de pesos y que esa presión reduce el margen para seguridad, salud e inversión.

La cifra no debe confundirse con el saldo total de la deuda pública: se refiere al costo financiero y a las obligaciones asociadas al financiamiento público. Su relevancia está en que se trata de un gasto no programable, es decir, de un componente con menor margen de modificación una vez que se aprueba el presupuesto. Mientras más recursos se destinan a intereses y otros costos financieros, menos espacio queda para reasignar dinero a carreteras, hospitales, seguridad o mantenimiento.

Además, el compromiso de inversión de 2.6% del PIB para 2027 tiene una alerta de mediano plazo. El documento de Criterios Generales de Política Económica plantea que la inversión física se ajustará para alcanzar los objetivos fiscales y que, después de 2027, su proporción podría disminuir. Por eso, la discusión no debe limitarse a si el monto de 2027 es suficiente, sino a si la trayectoria posterior protege o debilita la capacidad productiva del país.

Los cuestionamientos de las bancadas

Durante la comparecencia, Morena defendió que las acusaciones sobre el contrabando de hidrocarburos deben sostenerse en investigaciones y pruebas. La diputada Antares Vázquez Alatorre ubicó el problema del huachicol fiscal como una práctica que viene de administraciones anteriores. Desde el PAN, Federico Döring cuestionó los resultados de la Unidad de Inteligencia Financiera y pidió explicaciones sobre la recuperación de activos y la conducción del Servicio de Administración Tributaria.

El PVEM puso el acento en la inversión extranjera, la infraestructura y la innovación como condiciones para atraer capital. El PT respaldó la orientación social del gasto y destacó la reducción de la pobreza y el aumento del salario mínimo. En contraste, Movimiento Ciudadano subrayó que el pago de intereses puede desplazar recursos para obras carreteras, mientras que el PRI reclamó una estrategia más clara para convertir la estabilidad financiera en crecimiento, empleo y reducción de la marginación.

El intercambio deja tres preguntas concretas para la dictaminación: cuánto de la recaudación adicional está sustentado en medidas verificables; qué proyectos integran exactamente la inversión física de 2.6% del PIB; y qué partidas serán sacrificadas si los ingresos quedan por debajo de lo previsto.

Qué sigue antes de aprobar el paquete

El calendario legal coloca a la Cámara de Diputados ante el primer plazo relevante: la aprobación de la Ley de Ingresos debe ocurrir a más tardar el 20 de octubre. Después, el Senado tiene hasta el 31 de octubre para revisarla. El Presupuesto de Egresos de la Federación, cuya aprobación corresponde exclusivamente a los diputados, debe quedar listo a más tardar el 15 de noviembre.

Antes de esas fechas, las comisiones de Hacienda y Crédito Público y de Presupuesto y Cuenta Pública tendrán que revisar las estimaciones macroeconómicas, las fuentes de ingreso, el endeudamiento y la distribución sectorial del gasto. También deberán aclarar si las metas anunciadas por Hacienda están respaldadas por anexos presupuestarios con responsables, calendarios y montos ejercibles, no sólo por porcentajes del PIB.

Para la población, la discusión se traducirá en decisiones muy concretas: si habrá recursos suficientes para nuevos hospitales y mantenimiento, qué obras carreteras avanzarán, cuánto crecerán los programas sociales y qué margen quedará para seguridad y servicios públicos. La comparecencia de Édgar Amador Zamora defendió la arquitectura general del paquete, pero todavía no resuelve la pregunta central: si México puede financiar simultáneamente bienestar, infraestructura y estabilidad de la deuda con un crecimiento moderado.

Fuentes consultadas

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *